Revista TXT
Por JB

Argentina, 2003.
Dirección: Benjamín Ávila.

"Nietos, identidad y memoria"

Nietos parece una película menor, una de las tantas que seguirán haciendo sobre la dictadura y sus secuelas. Y sin embargo es turbadoramente original, fantásticamente innovadora. Un film que no revisa el pasado y sin embargo logra poner toda su tragedia a flor de piel., transmitiendo una emoción desconocida. Quienes hablan a cámara son hijos de desaparecidos que recuperaron su identidad gracias al trabajo Abuelas. Si llegaron a ser hijos es porque primero nietos buscados por sus abuelas, que también eran madres. Cosas de la historia argentina. Tan sabidas, que parecía que solo podían provocar conmiseración. Pero la película irradia una alegría de vivir que la espanta. Ellos son seres normales que padecieron una tragedia, difícil de entender para el común de los mortales, y solo en una ínfima parte de reparada por la recuperación de su identidad. Nietos revive el momento de la restitución cómo fue, qué sintieron, quiénes fueron partícipes de su algarabía al descubrir quiénes eran; y los muestra en algunas facetas íntimas de su actualidad: padres y madres, hermanos, siempre hijjos y nietos. Ver sus caras, sus miradas, escuchar las palabras que se cruzan con sus hijotes una celebración: la frescura aún los acompaña. Quizás no todos los nietos puedan ofrecer momentos similares, pero el film busca dar un nuevo paso hacia la identidad (aquello que uno constituye diariamente con lo que le tocó en suerte). Y en ese sentido es conmovedor: rompe conceptos, permite conectarse desde otro lugar con esas historias, invita a compartirlas en pie de igualdad. Entiende que, en definitiva, la esperanza de un mundo menos cruel reside en la posibilidad de comunicar la tragedia.